lunes, julio 1

T -183. Empezar de nuevo. Cambia el mercado, cambian las reglas.

Estuve durante dos años y medio, casi tres en realidad, tratando con un agente literario para vender mi novela a una gran editorial. Si es que no escuchaste hablar de ella será porque esa operación no se concretó nunca.

Tuve la gran suerte de despertar interés de un par de agentes relevantes en España durante 2010. El año siguiente seguí con entusiasmo las negociaciones que terminaron siempre en "el libro nos gusta, pero no solemos publicar novelas tan extensas de autores noveles". Sí, PLUVIOPHILIA, mi novela, tiene el pequeño inconveniente de que llega casi a las 600 páginas y tiene una estructura que la hace muy especial, casi hipertextual. Es una novela atomizada de capítulos cortos, es decir: mucho papel y poca letra. Cortázar se salió con la suya hace 50 años, pero las pasó canutas para que le publicaran la bendita "Rayuela".

Al principio la comunicación con mi agente era fluida y esperanzadora, y con el tiempo decayó y se hizo más espaciada y amarga. Desde hace unos cuántos meses que ya no recibo ninguna comunicación. Hoy tuvimos un corto chat por Facebook para confirmar que lo que ya sabíamos podíamos ir reconociéndolo: ya no le resultaba ni tan interesante ni tan excitante representar este libro y a su autor. No porque el libro no valiese la pena, sino porque el mercado hoy está en otra parte ¿No me interesaba escribir no ficción? ¿Cómo iba mi práctica como terapeuta? ¿No estaba en condiciones de escribir un libro de Yoga o Psicología Transpersonal?

Toda esa corta charla podría haberme resultado desesperanzadora, y en cambio fue algo liberador. No es que sea masoquista o disfrute el derrotismo, es que ya venía sintiendo que el modelo al que me estaba aferrando había caducado. Volvamos a 2010. En el momento que salí a buscar agente, preparando un bonito kit en papel para hacer más atractivo a mi libro, aún el mercado se decantaba por su Lulu.com sería un fracaso o un éxito total, Kindle era una marca desconocida en la literatura en castellano y no existían las tabletas. Es como imaginarse cómo ha sido el mundo antes de que se inventaran los móviles o Internet.

Yo acababa de hacer un taller de seis meses de corrección de manuscritos y había aprendido mucho en el proceso, y había pulido un libro que brilló como nunca antes. Entonces decidí que esa novela que empecé a escribir en Enero de 1991 merecía ser rescatada y pasada a letra de molde. Sí, se me ocurrió rescatar un borrador con casi 20 años de antigüedad, y eso es material para otro post. No quiero desviarme de lo que te quiero contar hoy.

En ese momento, mis colegas y amigos me felicitaron por tan enorme éxito, y yo aún me quedaba pensando que lo mejor que podía aspirar era a quedarme con el 10% del precio de portada de un libro que sería costoso de imprimir y aún más costoso de promocionar. Mi agente me decía que sería razonable conseguir un contrato para una tirada inicial de unos 4.000 ejemplares ¿Hacemos cuentas? Te pido ayuda porque mi fuerte son las letras, no los números. Te invito a que te imagines el precio de portada del libro, el que quieras. No me lo digas ¿Ya está? A esa cantidad la dividimos por 10, que es el porcentaje que corresponde a los derechos de autor. El resto se va en impresión, marketing, editor, transporte, ganancia para la editorial por supuesto y demás. A lo que queda lo multiplicas por 0,85% para descontarle la comisión del agente. Y a ese numerito, lo multiplicas por 4.000. Eso, ese número, no me lo digas por favor, es lo que me hubiera llevado por adelantado al firmar el contrato y entregar el manuscrito. Luego, siempre que hubiera reimpresiones, podría llegar a llevarme algo más. Si es que eso llegaba a suceder.

Ese libro, este libro, que me desveló en más de una oportunidad, que había significado hurgar en mis propios fantasmas y amarguras, en mis sueños más profundos, me iba a dejar, si mi agente tenía mucho éxito, lo suficiente para vivir seis meses. Sí, soy frugal. Y esa es la alternativa de máxima, en la que no le pagas a nadie por representarte (que es lo que corresponde, no nos dejemos engañar) y en la que consigues un acuerdo con un pago por adelantado por una tirada importante para el tipo de libro del que estamos hablando.

Bueno, entonces PLUVIOPHILIA está a partir de hoy oficialmente libre ¿Qué sigue? Voy a autopublicar, en formato electrónico.

¿Por qué no en papel? Primero, paso de tener un depósito lleno de cajas de libros sin vender como muchos de mis amigos y colegas tuvieron durante años. Segundo, reconozco que sería casi antiecológico por el formato que elegí para contar la historia. Tercero, el mercado cambió y hasta mi madre lee en un dispositivo electrónico, y puedo quedarme entre el 35 y el 70% del precio de venta (contra el 10% del modelo tradicional), y puedo hacer que mucha gente lea mi libro, y para eso escribo, para que la gente lo lea.

¿Cuándo? Seguramente en 2014

¿Por qué tanto tiempo? PLUVIOPHILIA no pasó por las manos de ningún editor, sí por las de mi agente claro, y le falta el trabajo necesario para transformarse de manuscrito en libro.

¿Qué es esa cuenta atrás que aparece en el título del post? Tengo mucho que aprender sobre el mercado editorial y la autogestión y este blog será la bitácora de todo lo que hay que saber para poder publicar uno mismo, de aquí a seis meses. Si no llego con PLUVIOPHILIA, será algún otro título. O sea, de aquí al 31 de diciembre de 2013 buscarás "Lucas Casanova" en Amazon.com y encontrarás al menos un ebook con un precio muy económico con algo que valga la pena leer. Ese es mi desafío ¿Me acompañas?

4 comentarios:

Alejandra Dixon dijo...

Enhorabuena tio!!!
Un verdadero acto de libertad!!
Cuando estara disponible el libro en Amazon? Quiero comprarlo y leerlo ya!!

sebastian dijo...

Me anoto primo, ya era hora, años escuchando ese titulo... lo espero con ansias, abrazo

Fran Maccaglia dijo...

Acabamos de leerte tu post y la verdad es qe entendemos erfectamente lo dicho previamente. La industría de la cultura (No sé si procede llamarla así, pero esto es lo que han hecho con aquella, pues una industría); esta industía repite lo que se hace en todos los puntos del globo, una masa prefabricada, casí algo impuesto a una gran mayoría. Pero, en la literatura, tanto como en la música (Porque sí que todavía hay cultura) seguimos unos cuantos amantes del indivudualismo, de la mente creativa y emotiva--- Aunque es cierto que hoy en día tenden a escoderlo (Pues, un alma que piensa es peligroso, supongo-) Nosotros estaremos atentos para comprar tu e-book, porque es cultura, porque aunque sea un ebook (Es que somos amantes del soporte físico) no deja de ser tu creación y no faltaremos!!!
Un abrazo. Overlain.

Nahuel dijo...

Lucas Querido,

es un honor acompañarte en el proceso de autopublicar tu novela!!!

Aunque solo pueda ayudarte como lector y como amigo.

Dejo con vos un abrazo y mi compañia.

Nahuel